Lo primero, en tres líneas
- Alquilas el espacio y la parrilla. Lo tuyo es enseñarles cómo funciona y poner tus normas; la comida la traen ellos y se la cocinan ellos.
- Nada entra en tu casa sin que tú digas que sí. Cada solicitud la apruebas una a una, con el nombre y el teléfono de quien viene.
- Te pagan a ti, directo: por Bizum a tu teléfono, o en persona el mismo día si es como tú trabajas. El dinero no pasa por Dame Brasa en ningún momento.
Los cinco pasos
El anuncio se publica solo, sin que nadie lo revise antes. Lo más importante son las fotos; el resto es rellenar.
1
Crear la cuenta y confirmar el email
Te registras y te llega un correo con un enlace. Hasta que no lo pulses no puedes publicar, así que si no lo ves, mira en spam.
2
Poner tu teléfono
En tu perfil. Es el número al que te harán el Bizum y por el que te llamará quien reserve, y solo lo ve el cliente cuando tú has aceptado su reserva.
3
Rellenar el anuncio
Título, descripción, qué parrilla es y cuánta gente cabe. Marcas también lo que tiene el sitio —baño, nevera, aparcamiento, piscina, sombra— porque es por lo que la gente filtra.
El dinero va en la pantalla siguiente, y no es rellenar una tarifa: son cinco preguntas sobre los precios que quieres cobrar. Aquí abajo están contadas.
La dirección exacta no se enseña hasta que aceptas una reserva: antes solo se ve la zona en el mapa.
4
Marcar tus días y tus horas
En el calendario de tu anuncio, dentro de tu panel: dices qué días de la semana abres y entre qué horas, y encima puedes cerrar días sueltos —las vacaciones, el sábado que no puedes— o abrir uno que normalmente tendrías cerrado.
5
Contestar cuando alguien te escriba
Te llega la solicitud con quién es, cuántos vienen y qué día. Tienes 24 horas para aceptar o rechazar; rechazar no cuesta nada y no hace falta explicar por qué.
Si aceptas, os intercambiáis los teléfonos y el cliente tiene 48 horas para hacerte el Bizum. Cuando llegue, lo marcas en tu panel.
Contesta cuanto antes, aunque sea que no. Quien busca sitio para el sábado suele preguntar en varios a la vez, y se queda con el primero que le dice que sí. Si pasan las 24 horas sin respuesta, la solicitud decae sola y esa reserva ya no vuelve.
Lo que no es evidente hasta que lo pruebas
En el catálogo, de tu anuncio se ve una sola foto
La primera. Es lo único que aparece en la portada y en la lista, así que es lo que decide si alguien entra a leer el resto.
Hasta 8 fotos, en JPG, PNG o WebP, y ninguna de más de 10 MB. Se añaden y se cambian después, así que si hoy no tienes ninguna buena, publica igual y las subes cuando las hagas.
Si no tocas el calendario, estás abierto siempre
Un anuncio recién publicado está disponible a todas horas los siete días. No es un descuido de nadie: es lo que hay hasta que entras a marcar tus días. Si trabajas por turnos o solo abres los fines de semana, ese es el primer sitio al que ir después de publicar.
El precio no lo pones con una tarifa, sino contestando
Son cinco preguntas, y cuatro se contestan con una cifra: lo que quieres ingresar en tu mejor tarde, lo mínimo por la que venga floja, lo mínimo por tres horas y lo que cobrarías por un día entero. La quinta es de días, no de euros: si cobras lo mismo toda la semana, o hay días que dejas más baratos. Con eso te montamos los precios. No hay ninguna tabla que cuadrar.
Los ves antes de publicar. Si no te encajan, cambias los números o pones tu precio por hora a mano y listo. Empezar las preguntas es cosa tuya; lo que no se puede es dejarlas a medias.
Al grupo le compensa quedarse más, y a ti también. Cada hora de más te paga más. Nunca cobras menos por una reserva más larga. Esa es la parte que no tienes que pensar tú.
Luego, desde tu panel, puedes tocar a mano lo que quieras. Nada de eso hace falta para publicar.
Qué cuesta
Publicar es gratis, y tu primer año sin comisión
Publicar es gratis. La comisión del 15 % está publicada en las condiciones, y tu primer año no la pagas. No empieza a contar el día que te registras, sino con tu primera reserva confirmada: si nadie te reserva, no has gastado nada.
Cómo te llega el dinero
Como el Bizum va directo del cliente a tu teléfono, cobras el importe entero y no hay que esperar a ninguna liquidación. Nosotros no tocamos ese dinero ni sabemos tu cuenta.
Y si tú cobras en la puerta, márcalo en tu anuncio: el cliente reserva por la web y te paga allí el mismo día. Al marcarlo te avisamos de lo que eso significa, que no es poco.
Si en tu espacio se puede hacer barbacoa, eso lo sabes tú
Depende de dónde esté y de qué parrilla sea, y en un piso lo que más frena son los estatutos de la comunidad. Lo que sabemos, en la ayuda.
¿Lo publicamos?
Si te queda alguna duda, tienes la ayuda entera, el botón de WhatsApp de aquí abajo, o el correo hola@damebrasa.com.